|

El confeso asesino de María Itatí Aguirre (24), mujer cuyo cadáver fue encontrado el jueves enterrado en el departamento de San Luis del Palmar, ahora también está en la mira de la Policía porque existen sospechas de que pudo haber participado del asalto a una familia de la localidad de Riachuelo, oportunidad en que una chica de 13 años fue violada en presencia de su madre. Vicente Aguirre (29), detenido por el homicidio de su prima hermana, a quien primero trató de abusar sexualmente, podría ser uno de los tres delincuentes encapuchados que el 15 de junio ultrajó a la menor. “Hay serias sospechas sobre él”, reveló ayer a “época” una fuente policial.
De acuerdo a la investigación iniciada en aquella oportunidad, los maleantes irrumpieron alrededor de las 21:30 de ese día en un domicilio de Ruta Nacional 12, a la altura del kilómetro 1019, del pequeño poblado ubicado al Sur de la capital provincial.
A punta de armas de fuego, y con sus rostros cubiertos con capuchas, los malhechores redujeron con amenazas a una mujer y a su hija, quienes estaban solas.
Durante el atraco un hijo de la dueña de casa llegó acompañado de su primo y los dos también fueron sorprendidos y amenazados de muerte.
Las cuatro víctimas, indicó la fuente, quedaron inmovilizadas en distintos sectores de la vivienda. A los varones en la cocina comedor y a las mujeres en una de las habitaciones.
Uno de los asaltantes cubrió las caras de la jovencita y de su madre. Luego violó a la menor, mientras le decía todo tipo de obscenidades. Y antes de escapar se apoderaron de unos 100 pesos, un reproductor de DVD y un equipo de sonido.
Una vez que la familia asaltada pudo pedir ayuda la Policía acudió al lugar y en base al relato de los testigos identificó a un joven de 26 años como uno de los presuntos delincuentes, habitante de la pequeña localidad.
“La madre de la niña abusada dijo que reconoció la voz de uno de los autores del ilícito”, precisó una fuente cercana a la pesquisa.
“Agarraron a mi hija, le rompieron la ropa interior, la tiraron a la cama boca abajo, le pusieron una máscara y sólo escuchaba los gritos de mi pobre nena”, explicó la mujer. El sospechoso demorado en principio “no es el hombre que cometió la violación”, sino que “sería su cómplice”, agregó el informante.
Ahora que trascendió la detención de Aguirre, tras confesar que mató a su familiar, los investigadores hallaron una serie de aparentes “conexiones”entre ambos casos. Una de ellas, confió la fuente, es que el hombre tendría algún grado de parentela con la familia que hace dos meses y medio sufrió el asalto. Y la otra radica en la ubicación de su domicilio. El delito ocurrió en Riachuelo y él vive en San Cayetano. Siempre hubo sospechas de que ese acto de abuso sexual seguido de robo fue planificado. Porque los autores conocían el movimiento de sus víctimas.
Confirmado: empleada doméstica murió por asfixia La sospecha se convirtió en una certeza. María Itatí Aguirre murió después de ser enterrada viva, atada de pies y manos, en un pozo de unos 60 centímetros de profundidad. La autopsia al cuerpo de la joven, realizada ayer en el Instituto Médico Forense (IMF) de la capital correntina, permitió establecer que la causa de fallecimiento fue por asfixia. Vicente Aguirre, primo hermano de la víctima, sindicado como el homicida, había confesado ante los investigadores del caso que sepultó a la mujer cuando ésta se encontraba con vida. Por eso el examen médico no hizo más que corroborar aquellos dichos. La causa, iniciada por búsqueda de paradero, fue caratulada de otra manera. Ahora el expediente judicial es por “homicidio”, agravado o calificado “por el vínculo”. Tal como “época” lo publicó ayer, el jueves el fiscal de instrucción Buenaventura Duarte y una comisión policial hallaron el cuerpo de la mujer sepultado en el paraje “Pontón”, de la segunda sección rural de San Luis del Palmar. El grupo de pesquisas llegó guiados por el familiar de la muchacha, quien el día anterior se quebró y admitió ser el homicida. María Itatí era buscada desde el sábado 14 de agosto, cuando fue vista por última vez. Ese día salió de trabajar de una casa de familia de la capital, donde era empleada doméstica, para dirigirse hacia su casa, en el departamento de San Luis. Era oriunda del paraje Herlitzka, donde velarán e inhumarán sus restos. El detenido dijo que la llevó en moto hasta el campo donde terminó matándola porque ella se negó a mantener relaciones sexuales. Ayer, Antonia Ibarra, hermana de la víctima, dijo ante la prensa que espera Justicia. Y también deslizó una sospecha que no descarta la Policía: el asesino podría haber contado con algún cómplice que posiblemente lo encubrió
|